Estamos en Navidad, y en estas fechas es muy típico participar en sorteos o rifas para ganar una cesta con varios productos. Normalmente, estas cestas tienen un escaso valor y pasan desapercibidas para Hacienda, por lo que no se suelen declarar en la renta.

En otros casos, el valor de la cesta es más elevado al incluir productos como coches, motos, bicicletas…, y es aquí donde la cosa cambia.

En este último caso de «macrocestas» de Navidad, hay que tener más cuidado con Hacienda (que como se suele decir, es la gran ganadora de todos los sorteos y rifas sin que haya comprado ningún boleto), ya que, en los últimos años, ha puesto el foco sobre los ganadores de estos productos, y ya son sonados los casos en los que éstos se han arrepentido de haber aceptado el premio.

¿Cuál es el problema? Pues que, aunque lo que ganemos sea un lote de productos, los mismos deberán ser declarados en la declaración de la renta y habrá que tributar por ellos. Esto puede generar un problema de liquidez, porque si bien hemos ganado un coche, no tenemos el dinero en efectivo para ingresar en Hacienda el tributo correspondiente. Así, habrá que incluir en la base general del impuesto, el valor de mercado de los productos que componen la cesta y tributar por el mismo.

Tampoco hay que olvidar, que si entre los productos existen motos o coches, habrá que pagar también el Impuesto de matriculación y los costes de cambio de titular en tráfico.

Hay que tener en cuenta todo esto a la hora de aceptar el premio, ya que, serán muchos los que finalmente tengan que vender los productos de la cesta para poder asumir el pago de los impuestos, convirtiéndose el mismo en un regalo envenenado.

Si habéis sido afortunados y os ha tocado una de estas «macrocestas», podéis contactar con nosotros y, ademas de daros la enhorabuena, os informaremos sobre las consecuencias y la carga impositiva que tendréis que soportar.

¡Feliz Navidad!